Ali Agca y sus misterios

Juan Pablo II y Ali Agca charlando

El 13 de mayo de 1981, Mehmet Ali Agca alzó su mano en medio de la Plaza San Pedro. Un fotógrafo que estaba a unos metros captó el momento justo en el cual el arma que empuñaba se elevaba por sobre aquellas cabezas que se habían reunido para ver al Papa.

El joven turco disparó. Cuatro veces. Cuatro impactos que dieron en Juan Pablo II. Había logrado su objetivo. Había atentado contra el Papa.
Han pasado 37 años y aún hay más dudas que certezas. Ali Agca disparó. Ali Agca pertenecía a la organización ultra nacionalista turca los Lobos Grises. En definitiva, sabemos quién, pero no sabemos por qué. No sabemos quién dio la orden. No sabemos qué buscaba ese atentado.
Pero en pleno auge de la Guerra Fría, donde todo tarde o temprano terminaba siendo una pieza del rompecabezas capitalismo/comunismo, las teorías conspirativas no tardaron en surgir.

 

Ali Agca pertenecía a la organización ultra nacionalista turca los Lobos Grises pero no sabemos qué buscaba ese atentado.

 

Así comenzó a hablarse de la pista búlgara. Según esta teoría, el plan era soviético, su preparación correría a cargo de los servicios de inteligencia de Bulgaria y debía ejecutarlo el ex lobo gris, Ali Agca. Una conspiración internacional de tinte comunista. Todo cerraba. Excepto que fue imposible de probar. Más allá de lo inverosímil de la relación entre las partes, no pudo encontrarse ningún elemento para sustentar esta teoría. La pista búlgara aún hoy sigue resonando en los medios, pero varios expertos en el tema afirman que fue una cortina de humo.

Camino el día del atentado a Juan Pablo II
Parte del itinerario que realizó el día del atentado el Papa Juan Pablo II.

Las contradicciones del atacante turco tampoco ayudaron a llegar a la verdad. En un primer momento, afirmó pertenecer a la Organización Popular para la Liberación de Palestina, pero luego se desdijo.
Tiempo después, relacionó el atentado con el tercer secreto de Fátima y afirmó ser un mesías. Y poco tiempo antes de salir de la cárcel aseguró haber tenido ayuda del propio Vaticano para llevar a cabo el atentado. No muchos años atrás también culpó al Ayatollah Komeini. Y en una entrevista llegó a mencionar que el caso Orlandi, que tuvo en vilo a toda Italia, había sido orquestado para lograr su liberación.
Miente, miente, que algo queda.
Durante el juicio, juró haber actuado solo. Pero, ¿cómo podía un delincuente convicto escapar tan fácilmente de una prisión turca y vagar por Europa sin ser descubierto? Resulta imposible pensar que no tuvo ayuda. Y no cualquier ayuda, sino de alguien poderoso. Alguien o algo que le pudiera abrir las puertas de Europa sin preocuparse por ser detectado.

 

Hoy, su paradero es un misterio. Algunas fuentes dicen que en la reunión que tuvo con el Santo Padre en 1983, el turco le confesó quién estaba detrás del atentado.

Finalmente, en el año 2000, Agca recibió el perdón de su condena y abandonó la cárcel. Regresó a Turquía donde fue encarcelado nuevamente para terminar de cumplir la sentencia por el asesinato de un periodista en 1979.
En enero del 2006, un tribunal decide liberarlo por considerar que ya había cumplido su castigo en Turquía.
Muchas consideraciones para un simple loco solitario.
Hoy, su paradero es un misterio. Algunas fuentes dicen que en la reunión que tuvo con el Santo Padre en 1983, el turco le confesó quién estaba detrás del atentado. Pero el Papa se llevó el secreto a la tumba. Y todo parece indicar que Ali Agca hará lo mismo. Porque él sabe que puede ser perdonado por dispararle el Papa, pero sacar a la luz la sucia telaraña del poder, no tiene perdón.

El Último Aullido del Lobo (Novela)


Un Premio Nobel de la Paz es asesinado durante una conferencia por un integrante de Los Lobos Grises, organización ultranacionalista turca. El asesino deja un misterioso paquete con un manual de operaciones de la CIA. 
FRAGMENTO DE LA NOVELA:

«—Esta niña desapareció en 1981 en Roma. Se dijo que había sido raptada por los Lobos Grises para intercambiarla por Ali Ağca, el autor del famoso intento de asesinato contra Juan Pablo II. Hubo varios llamados que indicaban esta pista, pero nada se descubrió y el caso quedó sin esclarecerse. ¿Esta fotografía te la dio Ali?

Ella le dijo que se la habían enviado a su casa por correo.

Entonces Gloria lo comprendió. Los Lobos Grises. No era una prueba definitiva, pero a ella le bastaba. Quizás fuera verdad que la niña había sido secuestrada para hacer un intercambio que nunca llegó a realizarse.»

 

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